En uno de los lugares más altos de Rioja Alavesa,
en el pueblo de Elvillar de Álava, la familia Meruelo creó Bodegas Heredad de Baroja en 1964. La bodega fue construida con el ambicioso propósito de convertir uvas de la variedad Tempranillo de la mejor calidad en la expresión clásica del elegante vino de Rioja.

Procedentes
de viñedos de más de 600 metros sobre el nivel del mar, plantadas sobre un suelo que combina arcilla y piedra caliza, las uvas alcanzan un equilibrio perfecto de madurez y acidez debido a las diferencias extremas de temperatura entre día y noche, superiores a 20o C. Los controles de temperatura, los tanques de acero inoxidable con una capacidad de entre 12.000 y 30.000 Kg, el control exhaustivo en todas las etapas… Todo en Heredad de Baroja está orientado a garantizar la calidad y el carácter que se origina en unos viñedos únicos, y que se manifiesta en cada botella de vino de la bodega..