En 2005,
con miras a revitalizar la región vasca y su cultura, los propietarios del restaurante Azurmendi, Eneko y su tío Gorka, diseñaron un proyecto ambicioso para la industria gastronómica y vitivinícola vasca que los convirtió en los referentes de ambos sectores.

Desde un principio,
el objetivo de la bodega fue fomentar la cosecha de distintas variedades de uvas locales y producir vinos únicos que reflejaran el gran potencial de esta magnífica área vitivinícola.

La bodega Gorka Izagirre
forma parte de la evolución vitivinícola de la región de Biscay, ya que creó una amplia gama de vinos blancos que acompañan a la gastronomía vasca de manera perfecta. Las opciones varían desde el tradicional vino blanco joven hasta vinos más complejos añejados con posos o fermentados en toneles.