Cuando se creó
la D.O. Toro en 1987, Roberto San Ildefonso, elaborador de Rioja Alavesa, fue uno de los pocos viticultores que vieron el verdadero potencial de la región. Su bodega, Finca Sobreño, fue una de las diez primeras bodegas de la nueva denominación, que hoy cuenta con más de 50 productores.

La primera
añada de Finca Sobreño, la de 1998, pronto ganó un amplio reconocimiento y la bodega enseguida se conoció como “la nueva estrella del Duero”. Las instalaciones se ubican en medio de una finca de 24 hectáreas de viñedos, aunque Sobreño posee en total 80 hectáreas, incluyendo 25 de viñas orgánicas certificadas. el viñedo tiene una edad media de 30 años y muchas viñas son prefiloxéricas, lo que significa que se plantan directamente sin necesidad de injertos. Los vinos resultantes son limpios, luminosos y equilibrados, con el color profundo e intenso característico de los vinos de gran prestigio de Toro.