Bodegas Baigorri vuelve a los orígenes de la viticultura en unas vanguardistas instalaciones que constituyen una verdadera obra de arte, al igual que los vinos que produce. Construida en torno al proceso de elaboración del vino, su elegante estructura de vidrio surge del suelo y da la bienvenida a los visitantes con impresionantes vistas de las viñas que lo rodean, remarcando que es ahí donde comienza todo el proceso.

Baigorri se hunde después a más de 30 metros bajo la superficie y confía en la gravedad para acompañar al fruto y el mosto en su evolución hasta convertirse en un vino de primera clase. Al no disponer de tolvas, bombas ni métodos mecánicos de ningún tipo, se garantiza que las uvas seleccionadas individualmente y el vino resultante estén aislados de cualquier posible peligro. El resultado de esta combinación de un cuidadoso tratamiento del vino, una rigurosa selección y una innovadora arquitectura es una gama de vinos modernos y equilibrados, con una marcada personalidad.